Archivos de April, 2008
April 22, 2008
Estamos acostumbradas las periodistas de Belleza a que cuando nos presentan un nuevo cosmético nos den los resultados de los test realizados (normalmente, con consumidoras) para probar el producto. Se analiza y mide el antes y el después de la piel, tras un tiempo de aplicación que puede variar de dos semanas a seis meses, dependiendo si se trata de una hidratante (en dos semanas ya se debe notar mejoria) o una antiarrugas (se necesita más tiempo para apreciar una disminución de las líneas de expresión).
En general, esos datos siempre son muy favorables para el cosmético y las periodistas (y seguramente vosotras también) pensaréis que obviamente si no lo fueran, no los darían a conocer. Pues bien, los responsables de las marcas aseguran que si los datos no son buenos tras estas pruebas, se reformula el producto antes de lanzarlo al mercado o se reorienta hacia otra aplicación. En fin, que se cuidan muy mucho antes de comercializarlo de tener todo a su favor. Aquí no hay trampas ni medias verdades.
Pues bien, el otro día acudí a la presentación de un tratamiento hidratante de Aqualia Thermal de Vichy y nos ofrecieron la posibilidad de participar en un estudio clínico nacional de hidratación junto con todas las mujeres de toda España que así lo deseen. En total, 1.000 mujeres, es decir, una muestra más que respetable. Una colega comentó que había participado en uno más restringido (24 mujeres) que se habia realizado con la línea Novadiol (dirigida a mujeres maduras) y le resultó interesantísimo.
Si te apetece vivir esta experiencia, llama este teléfono 900 30 30 50 (es gratuito) y te darán las instrucciones con lo que debes hacer. Los únicos requisitos que debes cumplir son: la edad (entre 18 y 60 años), no tener patologías en la piel y comprometerte a utilizar los productos en casa el tiempo que te digan (durante 15 días).
Te remitirán a una de las 10 clinicas que ha concertado Vichy en distintas ciudades españolas, donde un dermatólogo te medirá la piel antes de la prueba. Observará cuestiones como si tienes la piel grasa, sensible, tu fototipo, tu nivel de hidratación…, y te entregará los productos que debes utilizar de la línea Aqualia Thermal (objeto del estudio). No tendrás que aplicártelos de una forma distinta a como lo hagas habitualmente con tus cremas, porque se trata precisamente de eso, de medir su eficacia con el uso que normalmente dan las mujeres a sus productos (incluidos posibles olvidos, restriegues rápidos en lugar de masajitos faciales con las yemas de los dedos, etc.). O sea, nada de normas extrictas.
Después de 15 días, tendrás que volver a la clínica para que comprueben el efecto que han causado las fórmulas en tu epidermis, es decir, si tu piel está más elástica, hidratada, luminosa, con una densidad mayor, etc…
Creo que es realmente interesante hacerlo. Seguro que alguna de vosotras se anima. ¡¡Contádnoslo, por favor!!
April 11, 2008
Hasta ahora identificábamos los cosméticos naturales y, en general, los productos bio con un estilo muy básico y sencillo… Pero poco glamuroso. Pues ese concepto está cambiando totalmente. Ya hay serums, cremas hidratantes, champús o lociones desmaquillantes totalmente orgánicas que son un auténtico lujo. De hecho, muchas celebrities se han hecho forofas de ellos, como Kate Moss, Sienna Miller, Cate Blanchett o Madonna porque tienen un diseño super depurado, pero muy cool y defienden una causa común: el respeto del medio ambiente. ¿Hay algo que sea más tendencia?


Fíjate, por ejemplo, en los productos de línea Care de la diseñadora inglesa Stella McCartney o en los Organics de Origins. ¡Son exquisitos y muy trendy! Pues ahora acaban de llegar a España otros cosméticos franceses biológicos con una estética muy atractiva que se llaman Huiles & Baumes, cuyo ingrediente básico es la rosa mosqueta de Chile. Se venderán en perfumerías porque quieren situarse en la gama alta cosmética (al igual que las otras marcas que os he citado) y algunos productos ya han ganado varios premios en Francia e Inglaterra.

Yo he probado todas sus texturas y os aseguro que son muy emolientes, pero nada pringosas. Su aroma es suavísimo, pero con ese punto “verde” tan agradable. Uno de sus productos estrella es el Bálsamo Alpino, un auténtico S.O.S. para toda la familia porque socorre todas las zonas irritadas de la piel… Y hasta los chichones de los niños, porque lleva árnica, que es cicatrizante.Cada vez hay más marcas de belleza que apuestan por la cosmética biológica. Y no hablo de la cosmética natural, es decir la que contiene algunos ingredientes del mundo vegetal, como extracto de pepino, agua de rosas o ácidos de frutas, pero también otros químicos en forma de conservantes, colorantes o perfume. A lo que me refiero es a la auténtica cosmética orgánica, biológica o ecológica (las tres cosas significan lo mismo), que sigue unas normas muy estrictas de cultivos sin pesticidas, rigurosa selección de activos, elaboración de fórmulas sin conservantes ni emulsionantes químicos y envasado, embalaje, etiquetado y distribución de los productos. Estos últimos cosméticos llevan uno o varios sellos (en Europa, el ECOCERT) que certifican su condición de pureza.

Hay productos de otras marcas, Taller de Alquimia, Sanoflore, Dr. Hauschka, Plante System, Phyto, Aveda, Weleda, Caudalie, L’Occitane, Apivita, Korres y otras más, que también tienen etiqueta bio. ¿Has probado alguno? Si no lo has hecho te lo recomiendo porque seguro que repites.
Hasta ahora este tipo de cremas tenía unas texturas y una eficacia menor que la cosmética de laboratorio, pero se ha avanzado a pasos de gigante, aunque todavía no se han alcanzado las mismas cotas de resultados. Realmente, a la hora de atacar las arrugas o la flacidez, no puede comparse los efectos de unas y otras, pero las bio tienen también muchas ventajas: no producen alergias, mantienen un grado óptimo de hidratación y elasticidad de la piel y no contaminan el medio ambiente. ¿Te parece poco?
April 4, 2008
Si hay una batalla estética personal que todavía no he ganado (hablo sólo de las que he librado, hay otras que todavía tengo pendientes) es eliminar una pequeña mancha color café con leche que tengo en la mejilla y a la que he atacado de varias maneras durante años (crioterapia, láseres, cosmética blanqueante) y aún se me resiste. Pero no por mucho tiempo, porque entre la doctora que me trata, Gema Pérez Sevilla, del Instituto Médico Laser (en la foto) y yo hemos decidido que si la mancha se pone burra, nosotras más, y vamos a acabar con ella como sea.

Sé que a vosotras también os pasa, porque recibo muchas consultas vuestras sobre ese problema tan difícil de resolver. Bueno, pues con la ayuda de Gema (una gran experta en la materia) vamos a poner todas las cartas sobre la mesa de manera franca con las soluciones que hay.
Lo primero es ver qué tipo de mancha tiene cada una. Las mías pertenecen a la categoría de léntigos solares (las más frecuentes), pero hay otras, como el melasma, que suele aparecer durante el embarazo y como consecuencia de cambios hormonales (suelen mejorar solos) y las manchas inflamatorias, que surgen como consecuencia de granitos o acné y se tratan con peelings a base de ácidos (como el melafpeel, el más nuevo que se realiza en una sesión y es menos molesto).
Para todos los casos hay soluciones, pero el enemigo común siempre es el mismo: el sol. En cuanto se trata la mancha y a la piel le da un mínimo rayito, se incentiva de nuevo la melanina y ya tenemos la mancha de nuevo en la cara. ¡Un horror!
Los léntigos (manchas solares que se incrementan con la edad) difícilmente se quitan sólo con cosmética, hay que optar por el láser o un peeling. ¿Cúando uno u otro? Gema recomienda el Láser Alejandrita o la Luz Pulsada Intensa (IPL) cuando se trata de manchas concretas aisladas, y un peeling cuando son difusas, más claras y por toda la cara. La típica cara de pecosa.
Yo he optado por el láser, y de momento voy por la tercera sesión, en una única es difícil eliminarlas.
Después, hay que seguir el tratamiento en casa con cosmética despigmentante a base de hidroquinona (resulta un poco irritante). Según nuestra experta, las mejores opciones son tres y las encuentras en farmacias: Licoforte (se aplica por la noche), Matiderm (de día, tiene factor de protección solar) y Neostrata. Eso sí, la crema con factor de protección 50 tiene que formar parte de nuestro «fondo de bolso» de por vida. Si no, no hay manera de deshacernos de las manchas.
¿Y por qué vuelven a salir? «Porque las células, géneticamente están programadas para producir melanina en esa zona, pero a veces hay más cantidad y están más activadas de lo necesario por eso aparece la mancha», dice Gema. Entonces, si las eliminas, pero no las mantienes a raya con un producto despigmentante y un factor de protección solar fuerte, vuelven a salir al menor estímulo (un rayo de sol, un factor hormonal…). Total, que sólo con perseverancia (mucha protección solar) les ganaremos la batalla. Gema advierte que no hay que insistir demasiado con los láseres porque puede ocasionar una inflamación de la piel que deje una mancha de rebote. ¡Lo que faltaba!
Así que… ¡Mucha paciencia! Ya os contaré cómo siguen mis manchas y, si alguna, conoce una solución mágica, por favor, ¡compártela!