Archivos de July, 2008
July 22, 2008

Ha llegado para mi ese maravilloso momento en que se queda atrás el trabajo y la casa, y una coge el portante y se va ¡¡de vacaciones!! Mi destino es la Costa del Sol y pienso pasarme las dos semanas próximas literalmente tirada a la bartola. Pero no al sol, eso lo tengo clarísimo (ya os he hablado en otros post de mi sufrimiento con las manchas en la cara).
Pero a ese feliz instante en que una cierra la puerta de las obligaciones diarias le precede otro que aborrezco: hacer la maleta. Pagaría por que alguien se ocupara de esa engorrosa tarea que me lleva varias horas, porque meto y saco sucesivas prendas hasta que estoy agotada y dejo lo último que he puesto dentro. Pero no acaba ahí la cosa, siempre dejo para lo último el neceser y eso ya son palabras mayores. Porque no me llevo un neceser, me llevo CUATRO: uno enorme para las cosas de aseo y el pelo, otro con las cremas y tratamientos para la cara y el cuerpo, otro con todos los solares para la playa y el más pequeño para el maquillaje. Esta vez reconozco que me he pasado porque voy en coche. Estoy harta de tener que llevar minitallas cuando me desplazo en avión. Así que me he tomado la revancha. ¡¡Espero que mi marido no me apee y me mande en tren!
Y si me llevo tantas cosas no es porque no pueda vivir sin ellas. No. Simplemente es que dispongo de más tiempo para aplicarme todos los productos y disfrutarlos al máximo. Os voy a contar algunas de las fantásticas cosas que se vienen de vacaciones conmigo;
Me llevo el gel de ducha Sauvignon de la lnea Vinotherapie de Caudalie que no tiene jabón y limpia respetando el pH de la epidermis, algo muy importante cuando estamos al sol y la piel está más agredida. Tiene un olor a pomelo muy refrescante. Me encanta. Hidratantes corporales me llevo tres porque cada una tiene una misión. La Crème de Corps de Kiehls es una de ellas y la utilizo después de la ducha para nutrir bien la piel porque es una especie de mantequilla corporal muy untuosa. ¡Es la favorita de Woody Allen! La compré en la boutique de la firma en Nueva York. La segunda voy a probarla este año y es bio. Es la Leche Corporal de Hiprico de Taller de Amapola. La usaré sobre todo los primeros das cuando tenga la piel enrrojecida o ms sensible tras los primeros soles. Ya sabis que el hiprico es un gran cicatrizante y calmante. Los niños seguro que dan buena cuenta de ella. La tercera es para los momentos ms especiales porque es el supertarro de Allure Sensuelle de Chanel. Cuando me la extiendo por el cuerpo, ya no necesito perfumarme porque se queda un delicioso aroma que dura toda la noche.
Y siguiendo con el cuerpo, os diré que uno de los mejores desodorantes que he probado nunca es el de Aceites Esenciales de Tomillo y Limón de Sanoflore (una línea ecolgica que utiliza ingredientes de la agricultura bio). No tiene sales de aluminio (irritantes), su olor es completamente natural y es eficaz largas horas. Ya se ha convertido en uno de mis básicos.
Para la cara, no podía faltar un suero que ya tiene cientos de adeptas desde que aterrizó en España hace un año. Es el C E Ferulic de SkinCeuticals, un potente cóctel de antioxidantes que previene el envejecimiento cutáneo. Con una sola gota basta para todo el
rostro. Se nota, de verdad, la piel en mejor estado. He probado también otros productos de esta marca en tratamientos de cabina (los tienen en Carmen Navarro, Felicidad Carrera y Hedonai) y son estupendos. Ya os hablar en otra ocasión del último que han lanzado para pieles maduras, que impide la glicación de las fibras de la dermis, es decir, que se vuelvan rígidas y pierdan su elasticidad.
Bueno, pues sigo con la cara, porque hay otra crema que me llevo todos los años porque en cuanto
me la aplico me da un subidón instantáneo de energía. Debe ser por su característico olor a pepino y su textura fresca. Es todo un gran clásico de Esteé Lauder. ¿Lo habéis adivinado? Sí, efectivamente, es DayWear Plus, que además tiene SP 15. Porque ya sabéis que sin protección solar ¡ni a sacar la basura!
Bueno, no voy ni por el 10% del neceser y he escrito una barbaridad. Sólo os comentar que para limpiar el rostro se viene conmigo la Silky Purifyng Milky Soap de Kanebo, una leche superhidratante que deja la piel como la seda y se aclara con agua. Lo más apetecible con los calores que hace.
El pelo me lo lavaré a diario con el Bain Aprs Soleil de Krastase y después alternar dos magníficos reparadores, la mascarilla Sun Care de Aveda, con aceites vegetales orgánicos de coco o aloe, e Intense Restore de Sassoon, uno de los mejores acondicionadores que he probado nunca. Si tienes el pelo seco, es una joya.
Hace poco ya os comenté cuáles eran mis solares, así que no os los vuelvo a contar, tan sólo os diré que he añadido alguno más que ha llegado a la redacción ltimamente. Uno de ellos es para el pelo: UV Rescue Shimmering Defense de Redken, una loción protectora con filtros solares y vitamina E que me la dejaré puesta todo el tiempo que esté en la playa para que no se me oxide el tinte del pelo. Tiene un acabado con reflejos brillantes. También he incorporado para mis hijos la Leche Solar Hidratante para pieles sensibles con protección 50 de Soltan, la marca de las tiendas Boots (esas que hay en Inglaterra en todas las esquinas), que este año han llegado a España.

De maquillaje me llevo menos cosas porque sólo me maquillo un poco por la noche si tengo alguna cena un poco especial. No pueden faltar los polvos Terracotta de Guerlain, en su versión mini para el bolso, la máscara de pestañas Le 2, también de Guerlain, que me encanta porque maquilla hasta las más pequeitas, y un tarrito de crema para los labios de Korres, el Wild Rose Lip Butter, que además de hidratarlos deja un tono cereza muy natural y sin tanto brillo como los gloss.
Todavía me llevo muchas más cosas, pero como siga dándole a la tecla del ordenador, mi marido arranca el coche y me quedo en tierra, así que ¡¡¡¡adioooooooooósssssssss!!!! ¡Hasta la vuelta!
July 15, 2008
El viernes pasado estuve en una presentación ¿de Belleza? muy curiosa. La cita fue en un estudio de cine y el acto, toda una escena de película… erótica. La verdad, nunca me habían ofrecido una copa de champán unos chicos de torso desnudo, en calzoncillos y con antifaz negro en los ojos… en una rueda de prensa!!
¿Y quién nos había convocado? Pues la firma Calvin Klein para darnos a conocer su último perfume: «Secret Obsession», una exquisita esencia de flores exóticas cuya imagen es la actriz latina Eva Mendes, que aparece desnuda en algunos anuncios que ya han sido prohibidos en Estados Unidos. El frasco es muy sugerente, una pequeña ánfora en tono ámbar, muy diferente de otros aromas de la casa.
Pues bien, en esta conferencia de prensa tan singular se presentó un estudio muy interesante.
Clavin Klein ha preguntado a hombres y mujeres –entre 18 y 45 años– de varios países del mundo, entre ellos España, cuáles son sus obsesiones secretas. Las conclusiones os las cuento ahora mismo, porque son divertidas.
La principal se resume en que un porcentaje muy grande de hombres admite estar obsesionado con la pornografía, los escarceos y los «menage a trois». Y la obsesión generalizada de las mujeres ¡son los celos! en todos los países. Consenso general.
Aunque, algunas –sobre todo norteamericanas e italianas– se desmarcan y declaran que su secreto inconfesable es ¡¡¡ la cirugía estética!!!!
LOS HOMBRES
¿Qué contestan nuestros chicos españoles? Pues hay quienes reconocen que su primera obsesión es tener una aventura (58%), la segunda participar en un trío (56%) y la tercera liarse con una mujer más joven (53%). Además, superan a los demás países cuando se trata de pensar en una aventura o grabar un vídeo sexual. Por favor, señores de la televisión, no repongan aquel programa «Vídeos de primera», no vaya a ser que reaparezcan los dos rombos. Pero hay otros datos que no tienen desperdicio. Por ejemplo, que los alemanes se sitúan en primer puesto en el ranking de los más obsesionados con las mujeres jóvenes (70%), en hacerse pasar por otra persona en Internet (32%) y en los juguetes sexuales (24%). ¡Caray con los germanos, con lo seriecitos que parecen!Los norteamericanos mencionan en tromba (41%)… la masturbación ¡y liarse con una famosa! (el 22%) El influjo de Hollywood se ve que les afecta. ¿Y quienes son los que se confiesan más celosos? Los rusos. Así que ojo, chicas, si viajais a Moscú en vacaciones.
Los hombres británicos son los que más desean que les aten (un 25%) y están a la par con los americanos en su obsesión por travestirse y la cirugía estética (aunque sólo los más valientes lo reconocen, un 4%).
LAS MUJERES
Las dos obsesiones secretas de las españolas son tener una aventura (38 %) y los celos de pareja (36%). Los juguetes sexuales (32%) y la cirugía plástica (31%) también se encuentran en el ranking.
A las americanas y británicas les gusta que las aten (27%) y las alemanas se obsesionan más con fantasías tipo «voyeur» como ¡¡espiar a los vecinos!! (más de una de cada cuatro)
Las italianas son las más obsesionadas con la cirugía plástica, que se coloca en segunda posición dentro de sus secretos inconfesables… tanto es así que no se lo dicen ni a su pareja. Y como a ellos, les pone un montón participar en un «menage a trois».
Los juguetes sexuales les atraen sobre todo a las norteamericanas, que también se obsesionan con los personajes famosos. ¿Y a las canadienses? Un antiguo amante.
¿Y lo que más nos gusta a las españolas de nuestros chicos? El culo ( 57%) ocupa el primer puesto, seguido de los ojos (51%) y de cómo huelen (51%). Os aseguro que hubo una época no tan lejana que las chicas mencionaban en primer lugar, ¡los zapatos!
July 3, 2008
Siempre digo que la mejor manera de no quemarse al sol es llegar a la playa morena. La gente piensa que le estoy tomando el pelo pero lo digo completamente en serio. Por supuesto, que si digo morena digo de pega, es decir de autobronceado. La razón es muy sencilla, no tienes ese ansia de los primeros días de acaparar todos los rayos posibles.
Ahora voy a pasar un fin de semana en Cascais (Portugal) y van a ser mis primeros días de tumbona, pero voy bien pertechada. Por supuesto, gracias al autobronceador Soleil Identité de Chanel (mi favorito), que me aplico desde hace ya un par de semanas, tengo buen color en la cara.
En el cuerpo me encanta ponerme esos maravillosos cosméticos que se llaman (o por lo menos yo los llamo así) «Piel de vacaciones» o «Piel de verano» que no son más que leches hidratantes con un poco de autobronceador. Se extienden estupendamente y se corren menos riesgos de que queden manchas. ¿Cual uso yo? Every Day Sunshine, de Olay. Me encanta.
Pero estar bronceada de pega no te exime de utilizar un buen protector cuando estás al sol. Así que me llevo en la maleta una batería de buenos productos. Mi neceser de playa es casi tan grande como el que utilizo para los cosméticos y productos de aseo y por supuesto mucho más que el del maquillaje (llevo siempre 3). Eso sí, no me queda más remedio que facturar siempre la maleta, porque con las mini-tallas no me bastan, y si no, no paso el control del aeropuerto.

Pues bien a la playa este año llevo por primera vez una crema facial del Institut Esthederm que me ha dado mi amiga Marta Boira porque me ha asegurado que mis léntigos solares van a estar bajo control. Ella la utiliza y tiene la piel impecable. Tengo depositada grandes esperanzas en ella. También me llevo otra magnífica de La Prairie, por segundo año consecutivo, Cellular Anti-Wrinkle Sun Cream SPF 30 ¡¡que siempre me roban mis compañeras de hamaca!! La verdad es que es una maravilla. Para el cuerpo, me llevo la Protección Solar Antienvejecimiento de Estée Lauder, factor 30, y un spray de Minesol de Roc, factor 50. Primero utilizo la de los filtros más altos y unos días después, cuando ya estoy algo morena de verdad, la otra.
Pero no acaba ahí la cosa, porque siempre llevo también una mascarilla para el pelo que me aplico después de bañarme y no me la enjuago. Me la dejo puesta todo el tiempo que estoy al sol porque me gusta más que los sprays protectores para el pelo que son más aceitosos. En esta ocasión me llevo la Dry Remedy de Aveda, que deja el pelo como la seda (ya he tenido ocasión de probarla). De verdad que es un truco que funciona. Y para terminar, no cierro la bolsa de la playa sin meter dentro el labial de Bobbi Brown, que además de proteger los labios ¡tiene color y sabor a verano!