Archivos de August, 2008

August 19, 2008

Souvenir de vacaciones: kilos de más

La operación bikini que iniciamos en marzo –tratamientos anticelulíticos, dieta para reducir el michelín, productos reductores día y noche…– acaba siempre en el mismo instante en que cogemos el portante y nos vamos de vacaciones. ¡Pues claro! No es cuestión de renunciar al aperitivo en el chiringuito, al heladito de postre y al picoteo propio del «dolce far niente».

dieta_ok.jpgPero, luego, llegamos a casa y nos encontramos con la cruda realidad: el flotador no se ha quedado en la playa sino que lo llevamos puesto todavía. Y llega el momento de los buenos propósitos de curso. Los niños empiezan el cole y nosotras la rutina para mantener el tipo. Justo andaba yo dándole vueltas a este tema cuando recibo una carpeta de prensa del Instituo de Maribel Yébenes (915 15 93 61) con prácticos consejos de la nutricionista que trabaja en su centro, Claudina Clos. Ya tuve ocasión de entrevistarla en una ocasión y me gustó la «sensatez» de sus dietas, completamente personalizadas en función de las necesidades de cada una y con una lógica aplastante. Además, es de las que piensa que no se puede ir por la vida pasando hambre con cara de acelga y que tener una piel radiante es fundamental cuando se está a dieta.

Bueno, pues Claudina comenta en esta ocasión que por primera vez en la historia de la humanidad, el número de personas que tienen exceso de peso iguala al de quienes lo tienen insuficiente. ¡Qué barbaridad! Es importante señalar, dice Claudina, que cuando el exceso de grasa se acumula en el abdomen puede ser indicativo de patologías cardiovasculares. Ella siempre mide el abdomen de sus pacientes, «que en el hombre no debe sobrepasar los 100 cm y en la mujer, los 89».

Calidad y no cantidad

Como en otras muchas cuestiones, también en la comida, también lo importante es la calidad y no la cantidad. «No se trata de comer poco o mucho –dice– sino de hacerlo bien, contemplando las pautas del buen equilibrio de los grupos alimentarios y de la cantidad y calidad de vitaminas y nutrientes consumidos». Opina que se necesita un importante grado de especialización para prescribir la alimentación equilibrada que nos lleve al peso correcto, lo mantenga y lo regenere, o sea, que obtenga la síntesis permanente de nuevos compuestos y del colágeno, la reparación celular y la antioxidación. Por ejemplo, asegura que la cantidad mínima de proteínas que el cuerpo necesita es de 60 a 70 mg por kilo de peso y día. Cualquier exceso, se acabará almacenándose en forma de grasa. Lo mismo ocurre si comemos muchos carbohidratos. El cuerpo no gasta la grasa que ya tenemos para quemar, sino que utiliza esos carbohidratos extra como fuente de energía… y ya tenemos el sobrepeso.

Como norma general, la experta nos aconseja incluir en la dieta al menos 85 gr de cereales, arroz, pastas o pan integral; amplia variedad de frutas y verduras (sin pasarse con la fruta porque tiene mucho azucar); lácteos desnatados y carnes rojas, pescado y aves sin grasa.

El vibrador que adelgaza

Y como ya nos sabemos la lección al dedillo, un buen régimen de comida tiene que ir acompañado de ejercicio. ¿Has descubierto ya las plataformas vibratorias como el Power Plate? Ya tienen su hueco en buenos gimnasios y centros de estética y también están surgiendo centros por toda España –lo mismo que ha ocurrido en París y otras ciudades europeas– especializados en el entrenamiento sobre estos aparatos.

powerSu particularidad es que multiplica la intensidad del ejercicio de forma muy muy considerable. Para que te hagas una idea, la vibración que produce el aparato activa las contracciones musculares reflejas entre 25 y 50 veces por segundo más que si lo hicieras sin ella. De hecho, 15 minutos bastan en cada sesión (se recomiendan tres a la semana) lo que equivale a una carrera de ¡5 kilómetros! En muchos clubs deportivos, léase el de fútbol del Real Madrid y el Barca, ya las tienen para la rehabilitació de jugadores lesionados.

Lo último es hacer ejercicios de Pilates sobre la máquina. Hay celebrities forofas de este sistema (Claudia Schiffer tiene una en casa, pero ha pagado 12.000 euros por ella, aunque existen otras versiones desde 3.500 euros). En los centros, puedes adquirir bonos de varias sesiones (uno de 32 viene a costar unos 900 euros). Puedes informarte en www.powerplate.es.

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August 6, 2008

Fiesta en la playa

nikki2.jpg¡Qué pronto se acaba lo bueno! Hace dos días (como quien dice dos semanas) estaba aquí escribiendo que me iba de vacaciones…¡y ya he vuelto! Otra vez estoy en la redacción. Pero, bueno, me quedan algunos días para escaparme durante el año. Es mi consuelo.Uno de los días más divertidos (y distinto) de las vacaciones fue el que pasé en Nikki Beach.
(
www.nikkibeach.com). No sé si conocéis ese chiringuito de superlujo de Marbella (se llama «club de playa»), pero es verdaderamente un lugar muy especial en el que se celebran fiestas todos los días, de la mañana (relajadas) a la noche (explosivas). La música –en vivo o con reconocidos DJs– juega un papel protagonista.Yo había estado ya una vez el año pasado en mayo y  quería volver en plena temporada estival. Recordaba la sobremesa amenizada por un violín eléctrico en vivo –después de haberme zampado un bogavante a la plancha entre pecho y espalda– como el momento culminante de mi particular jornada playera, entendiendo por jornada playera una fiesta de lujo a pleno sol y al borde del mar, donde los mojitos y las botellas de champán francés desfilan a destajo por todas las mesas. ¿Los camareros! Unos mocetones bronceadísimos (es lo que tiene trabajar en la playa) que sólo entienden en español las palabras mojito, margarita, vino o champán. ¡Estoy segura que le dices «caña» y no saben lo que es!

El primer Nikki Beach surgió en Miami hace 11 años y además del de Marbella (en la playa del Hotel Don Carlos, tel. 952 83 62 39), existen similares en otros lugares chic del planeta: St Tropez, St Barths, Hollywood, Los Cabos, Cerdeña, Vilamoura, Nueva York… Por sus camas gigantes de bambú han pasado Jennifer Lopez, Robert de Niro, Al Pacino, Joaquín Cortés o el principe Alberto de Mónaco, amén de jeques árabes, potentados rusos, resacosas internacionales con mucho glamour y  guapos y guapas varios con ganas de marcha.

El ambiente cambia según la hora del día o de la noche.No sé si lo que más me impacta del Nikki son sus maravillosas camas chill-out llenas de almohadones para poderte girar al compás del sol o la sofisticada comida elaborada por el chef irlandés Brian Molloy. Pero, pensándolo bien… me quedo con el continuo desfile de gente guapa de todas las nacionalidades imaginables –en Marbella, sobre todo belgas, ingleses, rusos y árabes, muy poquitos españoles, la verdad–, algunos con aspecto de magnates de empresa de gas o de petróleo– bebiendo exquisitos cócteles y comiendo platos de frutas exóticas entre chapuzón y chapuzón. Algunos llegan desde sus yates. Anclan frente al club y la zodiac-taxi del Nikki se encarga de llevarles a tierra. nikki4.jpg

Si os animáis a ir un día –la temporada se termina el 5 de octubre con un fiestón en el que todos los asistentes deben acudir vestidos de rojo (desde las 14.00 hs)– no se os ocurra acudir de cualquier manera. Noooo. Os aconsejo un minibikini (no os preocupéis por los michelines, los he visto  «in situ» en cuerpos ingleses nada acomplejados) y taconazo. Y por supuesto, todos los complementos it de la temporada: maxigafas, sombrero de paja, pulseras XL y bolsazo de piel. Ni capazo, ni chanclas ni bolsa de playa con toalla y botellín de agua…. Las toallas te las dan allí y el agua… pues, francamente se bebe poca. Habiendo deliciosos sorbetes, ¿quien quiere agua? Y para acercarte a comer el pollo Satay con verduras asiáticas o la bandeja de sushi bajo el entoldado, un minivestido de Roberto Cavalli o unas camisolas de Missoni o Antic Batic. ¡Perfecta!nikki1.jpgPor supuesto, el pelo suelto, con ese aspecto pseudo-surfero tan atractivo que le da la sal del mar, el sol y la humedad. Nada de peines. En el Nikki, las chicas salen del agua, se lo ahuecan con los dedos (yo me eché un poco de mascarilla a escondidas para no desentonar) y ¡listo! Protectores solares también vi pocos. Una de dos, o se lo aplican en casa (como está mandado) o pasan de él, pero eso sí, no se ve a ninguno con esa piel de cangrejo tan de guiri de poca monta.

Adriana Sánchez, la relaciones públicas de Nikki Beach, me contó una anécdota que me dejó impactada. Todos los veranos se celebra la fiesta del champán y se da un premio a quien más cajas (ojo, no botellas) compre. ¿Sabéis cuánto se gastó el ganador? 23.000 euros ¡en un día de playa! Supongo que además de bebérselo ¡se ducharía con él! Si alguna estabáis pensando en competir, dejadlo para el año que viene. De aquí a julio teneís tiempo para ahorrar (je je). Yo no conozco el ambiente nocturno del Nikki, pero visto lo visto, no debe dejarte fría. Todos los viernes de agosto se celebran las fiestas de Sintillate, organizadas por este club londinense, desde las 10 de la noche. La juerga está servida.

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