December 30, 2008
A estas alturas del año, ya con la Nochevieja asomando por nuestra ventana (y con los cohetes sonando en el pueblo de Fuencarral, donde se encuentra la redacción de ELLE), no me voy a poner a recomendaros un look estelar para despedir el 2008 porque supongo que ya habréis visto un magnífico vídeo en la web en el que Lorena Morlote os explica paso a paso cómo lograr un estupendo recogido.
Tampoco creo que en maquillaje necesitéis más propuestas. Sabéis de sobra que una piel luminosa –nada hace más joven–, unos ojos ahumados –que dan una mirada profunda–, y una boca sensual –basta un buen gloss– componen el trío ganador. Pero para que el look de todas nosotras sea verdaderamente radiante necesitamos algo más. Fundamental. Y es alegría. Nada pone más guapa que estar de buen humor.
Pues el 2009 se presenta cargado de buenas noticias de Belleza. Ya estamos preparando el número de marzo (¡ya tenemos encima la primavera) y el nuevo maquillaje es de quitar el hipo. Ya sabéis que en momentos de crisis es cuando más hay que abusar del color porque sube el ánimo. ¡Será por eso!
Os auguro unos lanzamientos magníficos en cuanto a tratamiento de la piel. Dentro de unos días voy a hacer un viaje a Asia para descubrir el ingrediente estelar de una línea de cuidado facial maravillosa. Prometo contaroslo todo. También os quiero hablar muy pronto de mi experiencia en la primera clínica macrobiótica de España, experimenté un tipo de alimentación muy sana con la que se pierden kilos pero sobre todo, se recupera el bienestar integral. Yo así lo viví.
Antes de coger el portante y dar por concluido mi trabajo en 2008 me queda felicitaros el año muy, muy sinceramente. Y no es una frase hecha. No lo digo para quedar bien, en serio, os estoy muy agradecida a todas vosotras (¡algunas tenéis esos nombres tan divertidos y sugerentes!) por estar ahí, al otro lado de mi ordenador, compartiendo ideas conmigo en el ciberespacio.
¡Hasta 2009, chicas, un beso para todas!
December 23, 2008
La compra de los regalos navideños es tan estresante que llego a casa todas las noches destrozada. Salgo de la redacción a todo meter para llegar a las tiendas antes de que cierren y cuando estoy delante de la pieza elegida, ¡horror! me entran todas las dudas. ¿Le gustará esto a mi cuñada…? ¿y a mi hermana?
Total que al final lo compro diciéndome siempre lo mismo: «Bueno, pues si no le gusta, me lo quedo yo, porque a mí me encanta». El problema lo voy a tener después si tengo que quedarme con todo y comprar cosas nuevas…., pero no creo que ocurra.

Os cuento lo que más me ha entusiasmado de mis regalos para daros alguna pista si todavía no habéis resuelto todos los
vuestros.
La opción que más ha triunfado (he caído por triplicado) ha sido la de los charms de Thomas Sabo y su cadena de plata correspondiente (corta) para colgarlos del cuello.
Si todavía no los conocéis, no dudéis en entrar en su página web (www.thomassabo.com).
Sólo hay un problema… ¡y es que los querrás todos y te subirá la cuenta sin darte la ídem!
Otro descubrimiento ha sido la bisutería (o joyas de plata) de CH de Carolina Herrera.
Hay unos pendientes con perlas grises divinos (por 80 euros) y unos anillos, tipo alianza ancha, preciosos, desde 60 euros.
Las pulseras gruesas de cadena son también maravillosas, lo mismo que unos fantásticos pendientes con amatista. ¡Madre mía, lo que me costó decidirme!

Y por supuesto,en mi caso no se cumple el refrán de «En casa del herrero, cuchillo de palo», porque siempre en estas fechas regalo perfumes.Algunas pensaréis que es algo socorrido y muy tradicional, pero, ¿no os parece que a todo el mundo le encanta recibir uno? A mí sí, desde luego. Y a los que me rodean, también. ¡Sólo hay que ver sus caras de entusiasmo!
Os sugiero algunos de los últimos que me han encantado:
Para madres o suegras, recomiendo una edición limitada de una de las «joyas» de Guerlain: L’Instant (más floral), Insolance (delicada, dulce) o Shalimar (un oriental, más intenso).

Para cuñadas o hermanas, los nuevos «Splash» (o sea, para rociar a destajo) de Marc Jacobs. El de «Cucumber» es mi favorito.
También son maravillosos los recién llegados Eau de Fleur de Kenzo, de magnolia o té blanco, delicados y con unos frascos preciosos.

Para sobrinas adolescentes, les chiflará cualquiera de los cinco Harajuku Lovers Fragance, los perfumes de Gwen Stefani, en forma de muñeca japonesa. Divertidos y fresquitos, con aromas muy reconocibles (a rosa, a lila, a coco…) pero que perduran.


Las más chiquititas (pero no bebés) se entusiasmarán con la Blue Sparkle de Oilily, con charms colgando del capuchón. ¡Huele de vicio (a chuches)!
Para los chicos de la familia, os propongo la edición limitada de L’Eau d’Issey pour Homme Intense, de Issey Miyake, un gran clásico que se reinventa continuamente y sigue siendo genial.
Si son un poco más rockeritos, Fuel for Life, de Diesel les chiflará.

Sólo me queda desearos a todas/os que paséis momentos de Navidad especiales.Ya se sabe que a veces surgen pequeños roces en familia, pero en esos instantes acordaos de esa palabra célebre para relajarse: ¡OMMM! y veréis como los malos humos se disipan.
Por mi parte, tengo que confesar que me sigue ilusionando muchísimo la Nochebuena. Tanto o más que cuando era niña. Y ¡por supuesto que no estoy pensando en los regalos! Besos para todas.
December 16, 2008
Ya quedan menos de 10 días para la Nochebuena, pistoletazo de salida de las celebraciones más agotadoras del año, ¡y nosotras con estos pelos!
Valga como expresión general, porque no sólo me refiero a estos pelos que piden a gritos un look de fiesta, sino a esta cara que necesita eliminar el aspecto cansado propio del maratón de estas fechas y a este cuerpo que bien merece un masaje relajante para llegar a la cena familiar sin estrés.
Ya sabéis que estas fiestas suponen un reto a la paciencia… propia y ajena.
Vamos a centrarnos en la Nochebuena, primera etapa. Para brindar en familia, forrarse a comer las delicias de mamá o de la suegra, repartir los regalos de Papá Noel y del amigo invisible (léase más bien del hermano o cuñado bien visible) y cantar villancicos… necesitamos un look apropiado, no tiene que ser de niña buena necesariamente, pero eso no significa aburrido ni soso.
Así que olvidémonos de esa melenita mona lisita tal cual y lancémonos a un recogido de última tendencia.
El que os propongo os hará parecer un ángel. Si no tienes tiempo de ir a la pelu, no te preocupes, porque no es tan complicado de hacer en casa.

Con la raya a un lado, enrrosca pequeños mechones laterales y únelos al resto del pelo en recogido vuelto hacia arriba. Puedes hacerlo en dos versiones: más despeinada, con pelillos sueltos, o totalmente «preppy», bien repeinada con ayuda de un gel de styling. Ambas opciones se han visto sobre la pasarela y han triunfado. Éxito asegurado.
Maquillaje
Ahora vamos con el maquillaje, que ha de ser muy natural, pero con cierta picardía en los ojos. Así que la opción perfecta son unos «smoky eyes» en gris, marrón o malva (no negro, sería demasiado dramático), con las sombras (una o dos, ya sabéis en color hueso bajo el arco de la ceja) muy, muy difuminados.
Evita el eye-liner y en su lugar marca la línea bajo las pestañas superiores e inferiores con un pincel fino y sombra.
Bobbi Brown es experta en tonos chocolate y beiges, así que si queréis daros un capricho, éste es el momento de hacerse con una de sus paletas que se amortizan siempre.


También es fantástica una pequeña sombra de la última colección de Chanel. Es la «Ombre Essentielle» en tono Le Bronze, de acabado superluminoso.
Lo que más me gusta de ella es que resalta ese matiz verdoso que tienen muchos ojos castaños.
La estoy utilizando últimamente –junto con el lápiz khôl, «Le 2», de Guerlain, en tono marrón– y me encanta su efecto combinado. Para acabar, una capa de máscara. Indispensable.
La piel tiene que estar radiante, pero como si no estuviera maquillada. La clave se llama «nude».
Ya sabéis que significa «desnuda», es decir que todos piensen que vas con la cara lavada, pero en realidad, está muy trabajada. Es el momento de las bases iluminadoras. A mí me encanta «That Gal», de Benefit.
De verdad que se nota el efecto. ¡Es genial!
Encima sólo aplico (con brocha para poder extenderla mejor) una base muy transparente y fundente, como «Face Fabric», de Giorgio Armani, uno de mis productos favoritos desde hace meses.
Os aseguro que da ese efecto «desnudo» sin esfuerzo, de hecho se presenta como «Second Skin Nude».
Para acabar, un toque en los pómulos del colorete de Nars, por supuesto, en tono «Orgasm», el que
utilizan todas las celebrities.
En la boca, un toque discreto de gloss, como el Lip Glass Soft & Slow de Mac, muy duradero.
Eso sí, si vas a utilizar servilletas de hilo, cuidado con los labiales ya que algunos permanecen en la tela más tiempo que en los labios.
En ese caso, te aconsejo una barra de labios ligera, de acabado brillante, como «Color Fever Shine», de Lancôme.
ANTES DE…
Si tenéis algo de tiempo antes de la noche de autos, os recomiendo un tratamiento de rostro como el que ofrece el Chi Spa (Madrid, Conde de Aranda, 6. Tel. 91 578 13 40), que te «apaña» en una hora.
Consiste en: un facial iluminador (peeling para eliminar las células muertas y que la piel quede resplandeciente, masaje de efecto lifting, mascarilla multivitaminas, crema hidratante, y contorno de ojos y labios para suavizar arrugas).
Después, arreglo de cejas, tinte de pestañas y aplicación de autobronceador (dura de cinco a 7 días). ¿Su precio? 69 euros. Más completo, imposible.
Y para el cuerpo, os propongo un masaje thailandés con bolas templadas de hierbas aromáticas con especias que es un gusto. Sales flotando, completamente relajada.
Lo aplican en Yommana Thai (www.yommanathai.com), un centro de la calle Fuencarral, 137, tel. 91 445 08 95.