HONG KONG: EL RITUAL ES LO QUE IMPORTA
Perdón, perdón, perdón… Os pido a todas perdón por teneros tan abandonadas durante tantos días, pero es que prácticamente empalmé unos días de descanso a final de año con un viaje de trabajo a Hong Kong con la firma SK II, que ha resultado de lo más interesante, a pesar de que empezó con mal pie.
Me explico: estuve un día entero atrapada en el aeropuerto de Barajas por el caos que provocó la nevada y tuve que dormir en Londres en un hotel de aeropuerto por haber perdido el vuelo de conexión hacia la ex colonia británica.
Trece horas de vuelo me dieron para leer mucho (me terminé de una tacada «El Club de los Viernes», una deliciosa novela de Kate Jacobs sobre la amistad entre mujeres, que forman un curioso club de punto en una tienda de lanas de Nueva York), ver varias pelis (entre ellas, Women, más chicas de Nueva York en apuros, pero en clave de humor y mucho más frívola) y también para untarme bien untada –aprovechando la oscuridad de la cabina– con todas las cremas del mini neceser que me dieron.
Me gasté todos los tubitos enteros porque mi piel los absorbía como una esponja. Ya sabéis que la presurización de los aviones reseca enormemente y hay que beber agua e hidratarse continuamente. Las más concienciadas han viajado siempre con un spray de Avène en el bolso.
Ya en Hong Kong decidí que lo primero era deshacerme del terrible jet-lag que arrastraba con un masaje de reflexología podal, ya que los chinos son unos auténticos expertos en la materia.
Me dirigí a un centro de sugerente nombre del que tenía buenas referencias: «Happy Feet», y pedí (sin cita previa) el tratamiento estelar de la casa, el «Foot Massage Reflexology» pensando que me iba a relajar tanto que me iba a costar no dormirme sin poder disfrutarlo. ¡Qué ingenua!
El sitio no era precisamente de lujo, pero parecía muy auténtico. Me repantingué en el butacón negro que me indicaron, al lado de media docena de chinos (casi todos hombres) descalzos con las piernas en alto y los pantalones arremangados.
Enseguida me trajeron una taza de té verde, que me pusieron en una especie de mesilla de noche que tenía a mi lado. Primero, lavado de pies y envolturas con toallas calientes (un placer), pero después vino la friega. Tuve que reprimir los gritos de dolor cuando la terapeuta –no puedo decir precisamente que fuera muy delicada– masajeaba con fuerza mis sufridos pies. Cuando terminó el calvario, me indicó por señas y con un monosílabo «shoulders» que la espalda iba a continuación. Obediente me senté en una triste banqueta y dejé mis hombros a su antojo.
Cincuenta minutos más tarde, salí volando del establecimiento, y digo volando literalmente porque mis pies estaban ligeros como plumas.
Ellos sí supieron agradecer y reconocer los «mimos» efectivos, muy alejados de las cosquillitas habituales de algunos spas.
El evento de SK II al que fui en Hong Kong –y del que ya os daré buena cuenta informativa en otra ocasión más adelante– reunió a más de medio centenar de periodistas, la mayoría asiáticas.
¿Su look de moda? Total black con bolso de firma de lujo en ristre (Louis Vuitton ganaba por goleada).
A destacar su impoluta piel de porcelana (la mayoría, tampoco hay que generalizar, porque vi brillos rebeldes en algunas frentes) y su brillantísima melena larga con estudiadas ondas y discretas mechas tostadas.
La mujer asiática dedica mucho tiempo diariamente a su cuidado personal. La mayoría utiliza cinco productos de tratamiento por la mañana y otros tantos por la noche.
Ya sabía que su ritual era minucioso pero me quedé impactada al comprobarlo «in situ» en el spa del Hotel Four Seasons, donde tuve ocasión de probar su tratamiento de aromaterapia en una cabina de ensueño.
Eso sí que era el lujo asiático. ¡Me hubiera llevado todo a casa, desde la esponjosa toalla hasta la esteticista y los aceites esenciales que me levantaron el espíritu!
Bueno, pues en el vestuario, en el tiempo en que yo me duché, me sequé el pelo y peiné, me extendí la crema y me dí un toque de maquillaje, dos hongkonesas con las que compartí el vestuario seguían sentadas en ropa interior ante el tocador masajeándose con la crema del rostro. ¿Acaso tenía yo más prisa que ellas? Probablemente, no. La cuestión es el método.
Hace unos días me lo decía también Solage Dessimoulie, la fundadora de Decleor: «La eficacia de una crema reside en cómo te la apliques. Si lo haces de cualquier manera, no habrá resultados». ¿Y cuál es la mejor forma de hacerlo? «Caliéntala en las manos y con gestos muy dulces, nada agresivos, extiéndela pensando sólo en lo que estás haciendo, dedicándote ese tiempo a ti, aunque sólo sea un minuto». Me parece de una lógica, sencillez y sabiduría aplastantes.
Echando un vistazo a mi cuaderno de notas de Belleza he encontrado algo que viene como anillo al dedo. Y son las reglas de oro para que una crema funcione:
1.- Constancia (todos los días).
2.- Perseverancia (varios meses).
3.- Destreza (masaje).
4.- Confianza.
8 Comentarios
1. marta boira | Enero 22, 2009 at 5:37 pm
Bievenida Martita!!!!
Te hemos echado mucho de menos….!!
Que suerte, Que viajon!!
Lo de los masajes de pies de los asiaticos es brutal!
Recuerdo un viaje a Bangkok con una intima amiga mia que estabamos obsesionadas….ja ja ja
Ibamos todos los días con las piernas hinchadas de tanto patearnos la ciudad ¡ y con 45 grados!(era Agosto) y chillábamos..pero luego como tu dices…..flotando entre nubes…Una gozada!
Un besazo guapa!!
2. Marta Michel | Enero 22, 2009 at 11:10 pm
Hola Martita!
Yo tambien me alegro un montón de saber de ti. Te llamo pronto. Un beso fuerte
3. nieves | Enero 23, 2009 at 2:05 am
hola Marta me gusta muchismo tu blog, me parece muy interesante todas la cosas que cuentas, si te apetece puedes visitar el mio, espero que te guste, saludos.
www.masquemaquillaje2009.blogspot.com
4. susana | Enero 23, 2009 at 10:52 pm
Acabo de ver tu post y me ha gustado mucho!!!Hace un par de años estuve en shanghai y la verdad que la piel de la piel de las asiáticas es envidiable,allí vi un reportaje donde decían que que la media de productos faciales que utilizaban era de 9 al día y 50min para masajear cara y cuerpo!!Le dan mucha importancia al cuidado facial y eso se acaba notando…bss
5. Mizra | Enero 24, 2009 at 12:43 am
Hola Marta, que envidia de tu experiencia justo ahora que estoy tan estresada. Me encantan los rituales asiaticos, pienso que cuidan cuerpo y mente al mismo tiempo, en lo que para nosotros son pequeños gestos de rutina. Utilizo SKII desde hace dos años y me encanta, todo el mundo lo ha notado y yo la primera. Me gustaria que compartieses con nosotros lo que aprendiste sobre la marca. Ya que en la web no hay nada en Castellano y es dificil encontrar información. Un saludo
6. Marta Michel | Enero 24, 2009 at 4:38 pm
Hola Nieves
Tu blog es magnifico. Se ve que esta muy trabajadada la informacion. ¡Enhorabuena!
7. Marta Michel | Enero 24, 2009 at 4:40 pm
Hola Mizra
Yo también he experimentado el “milagro de la pitera”. Lo mejor de SKII viene cuando pruebas uno de sus productos. Tengo pensado escribir largo y tendido sobre este ingrediente, así que tranquila que lo vas a saber todo sobre la marca.
Un beso
Marta
8. maria | Enero 28, 2009 at 4:03 pm
Hola Marta!
Yo tengo problemas de piel me salen granitos y me dan muchos calores y a parte me suda la cara, me han dicho que es buena la acupuntura queria saber si es cierto, ademas me gustaria saber si hay alguna pastilla de herbiristeria (o algo asi que fueran productos naturales) me gustaria tener una piel perfecta, y que se me fueran esos dichosos granitos que no hay manera y estoy desesperada.
GRACIAS
Ah! Esto ya no se si sabras me gustaria saber de algun buen endocrino en santander o bilbao esto seria para mi hermana, GRACIAS de nuevo
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