EN PLANCHA, ¡A POR ELLE!
No creáis que estoy deprimida. Pues no. Y eso que este verano he disfrutado un montón. Pero yo siempre digo que me chifla irme de casa, pero también me encanta volver.
Así que me encuentro de nuevo en la redacción de ELLE preparando los números de otoño y disfrutando, ¡sí, sí! con todas las novedades que ya tengo entre mis manos. A las que estéis todavía en la tumbona de la playa os dará pereza pensar en poner el cuerpo y la cabeza en marcha, pero la vuelta es más fácil si lo que te espera… es ilusionante. Pues voy a intentar poneros los dientes largos…
EL FASHION BOOK TRILLADO, TRILLADO
¿Habéis leído ya el último ELLE, el de septiembre, que acaba de salir al kiosko, calentito, calentito? Se os van a activar las neuronas por la vía rápida porque hay planes para volverse loca. Y no hablo sólo de Belleza, esta vez la Moda merece una atención especial (por eso la escribo con mayúsculas) porque la segunda edición del “ELLE Fashion Book” que se entrega con la revista contiene toda la pasarela y el shopping del otoño-invierno.
Ya se ha consagrado como la forma más divertida y completa de saber, no sólo lo que se lleva –eso es lo fácil, lo cuentan muchos– sino cómo elegir cada prenda, saber cómo debes llevarla y combinarla según sea tu estilo y tu forma de vida, los complementos que le van (de todos los precios) y ese guiño mágico –en forma de utilísimos iconos (XS, Fiesta, Working, Low chic, Lo + buscado… ) que gusta a toda “chica ELLE” porque le ayuda a elaborar su look personal, único e irrepetible.
Tu Fashion Book te espera para que te diviertas con él, pegatina aquí y allá. ¿No es nuestra vuelta al cole mucho mejor que la de los niños? Pero, ¡ojo! no te vayan a quitar ellos las pegatinas para forrar el libro de matemáticas.
Yo tengo mi Fashion Book ya muy trillado, con todas las pegatinas puestas en las secciones (es lo primero que hago) y los corazones pegados sobre las prendas que he fichado. Claro que mi hija (12 años) no se ha quedado atrás y dice que ya está inspirada para una boda que tenemos ¡el año que viene! En mi lista de prioridades figura una chaqueta negra de esmoquin, un top de lentejuelas largo y sin mangas, un bolso de bandolera con tachuelas y unos leggins de cuero. Yo no soy muy amiga del estampado de leopardo, pero esta temporada… me lo voy a pensar porque he visto cosas muy tentadoras.
EL MES DEL PELO
En mi blog de la revista digo que septiembre debería ser nombrado el “mes del pelo” , os lo explico: creo que se cuentan con los dedos de las manos las mujeres que durante esos 30 días no pisan un salón de peluquería. Como yo he vuelto antes de vacaciones, ya he pasado por el salón de Lorena Morlote para rehacer el corte y el color. Javier Delgado y yo estuvimos de acuerdo en mantener las mechas doradas para continuar con el “look vacaciones” ahora que todavía estoy bronceada.
Creo que es un error (y algo anticuado), oscurecer el pelo nada más volver a casa con la falsa creencia de “sanear” el pelo. ¡Qué triste!
Se sanea cortando las puntas abiertas y aportándole un tratamiento que nutra a fondo la fibra, pero no castigando sus salidas de tono veraniegas con un tinte más oscuro o más claro. La química es la misma. Mantener lo que se tiene es lo menos agresivo.
Además, ya todas nos cuidamos mucho más el pelo en la playa. He visto un montón de sprays capilares con factor de protección solar junto a las toallas y hasta algunos supermercados los tienen en sus líneas blancas, así que por precio no será…).
No es tan frecuente ver melenas completamente oxidadas ni resecas como el estropajo. ¿O no?
Quien no haya utilizado mascarilla este verano que levante la mano.

¡Sería de juzgado de guardia! Es como si alguien dijera que no usa crema durante todo el verano, precisamente cuando el aire seco más deshidratación produce en la piel y el pelo.
Me ha encantado la mascarilla Repairing and Protective Hair Mask de la línea solar de Ginzakami, de Kanebo. Es una gozada como se queda el cabello, parece seda.
Otro de los pasos que también he cumplido es el del tratamiento a fondo. En esta ocasión he probado el último Ritual Kerástase: 
Volumorphose, destinado a dar volumen y cuerpo a los cabellos finos. Es muy eficaz, más todavía si lo complementas en casa con el champú y la leche hidratante, dos buenas pequeñas inversiones.
Y para rematar el tema del pelo, he pasado página a página los books con las fotos de los backstage de todas las pasarelas para elegir estilo.
Entre tanta melena larga con ondas (muy Catherine Deneuve y las grandes divas del cine) y tanto recogido First Lady, me quedo con una melenita por los hombros, desgastada delicadamente en las puntas y con un flequillo largo, que enmarque el óvalo de la cara, pero no moleste en los ojos (y no tengas que acabar dos días después de cortártelo con dos horquillas en la coronilla).

¿La raya? donde se abra, mucho más natural. Y peinada con los dedos. ¿Cómo? Abre la mano y empuja los mechones desde la raíz hacia las puntas con los dedos untados con un poco de sérum (me encanta Light Elements, de Aveda).
MIS ÚLTIMOS FICHAJES
Para la cara, mi producto todoterreno favorito está siendo la loción Advanced Marine Biology Solution, versión en textura gel, muy refrescante de una crema que ya conocía (de la que es imagen Celine Cousteau, digna heredera de su abuelo, a la que entrevisté el año pasado y me habló con pasión de la protección de los fondos marinos.
De hecho, lleva en la maleta una lista con los pescados que se pueden comer en cada lugar, que no están en peligro de extinción ni contaminados).
Y en maquillaje, un producto de la rentrée que merece mi “I love you” es el Sèrum de Rouge de Dior, lleva un montón de pigmentos, por lo que el color es duradero e intenso, pero es suavísimo como un cacao y supertratante. Su formato rotulador añade la parte práctica. ¡Lo tiene todo!
¡Feliz regreso a casa!