EL EQUIPO DE ELLE EN «EL HANGAR»
Hace unos días tuve el privilegio de entrar junto con el equipo de ELLE en El Hangar, el centro de diseño de Mango, a las afueras de Barcelona, de la mano de Isak Andic, el fundador de lo que es hoy todo un imperio.

Lo primero que nos llamó la atención nada más traspasar la puerta de entrada es que, una vez en el interior, no te crees que estás en una nave.
Es decir, te sitúas más bien en un centro de arte de vanguardia porque la colección de obras contemporáneas que allí permanecen «con toda naturalidad», a la vista de todos sus trabajadores, es impresionante.
¡No me extraña que se incremente la creatividad! Así ya se puede.
De ese centro –en el que trabajan más de 600 personas con una media de edad de 30 años y el 80% mujeres– salen los diseños de todas las prendas de las colecciones, que después se envían a las 1.300 tiendas de 93 países del mundo. Es un auténtico laboratorio de ideas y de creación, en el que todos se hablan de tú, incluido «el fundador».
De hecho, casi nos da la risa cuando al llegar a recepción y preguntar cortesmente por el señor Andic y por su jefa de prensa, nos dijo una señorita de gran sonrisa en los labios: «El Isak y la Ninona llegan ahora mismo».
Un buen ejemplo de ese trato próximo y familiar que propugnan. De hecho, todos nuestros interlocutores enfatizaron la importancia de las relaciones humanas y el trabajo en equipo y la formación contínua para obtener los buenos resultados que está consiguiendo la marca.

Un cafecito rápido en el despacho del empresario –que arrastra un fuerte acento entre catalán y turco (nació en Estambul) y devora chocolatinas de cacao negro– y empezamos el recorrido: la tienda «prototipo» donde todo está decorado y la ropa colocada, doblada o colgada, «comme il faut», que sirve de modelo para las boutiques del mundo entero; las salas llenas de tejidos de todas clases y colores; la de los creadores de tendencias que se inspiran en infinidad de revistas (fichamos muchos ELLE!!!) y otro abundante material; y las de patrones; la sala de costureras que confeccionan el primer modelo; las de pruebas donde ese primer prototipo se coloca sobre una modelo de carne y hueso y se mira con lupa si la pinza o el frunce encajan en su sitio o hay que modificar algo; y una hemeroteca de revistas antiguas españolas y extranjeras al lado de un vestidor «vintage» con prendas emblemáticas de décadas anteriores, que es una maravilla. Ya sabéis de dónde vienen los «revivals».

Y bueno, se me olvidaba, un gran comedor interior y ¡exterior! con mesas en el jardín, donde cada día se sirven varios menús que, francamente, olían muy bien. Y una sala de descanso con periódicos y revistas al lado de los sofás.
En «El Hangar» se lleva a cabo todo el proceso de creación, nacimiento y crecimiento de las colecciones. Después, viene la elaboración de las prendas en países como China, India, Turquía y Vietnam. Las fábricas no son propias, pero se supervisa in situ el terminado y la calidad de las prendas para ahorrar costes de transporte.
Tres meses después, llegan las cajas de vuelta a Barcelona y allí, en otra nave como de ciencia ficción muy cerquita de «El Hangar», una enorme cadena de distribución comprueba, separa y empaqueta los pedidos de las tiendas de todo el globo. Vamos, que aquello parecía la casa de Matrix. En el centro de toda la nave y en lo alto de las pasarelas, se enclava una especie de torre de control desde donde se vigila el trasiego de cajas día y noche. Vamos que cuando nosotras llegamos a casa con nuestro shopping, la tienda que acabamos de abandonar manda «on line» su reporte de ventas para que sean repuestas las prendas en el camión del día siguiente. En fin, un sistema complejo de ingeniería comercial que te deja boquiabierta.
Porque, además, las colecciones se renuevan contínuamente, las prendas son distintas según las diferentes culturas y por los distintos sistemas arancelarios vigentes en cada país el embalaje debe hacerse de distinta manera.
Bueno, pues volviendo a «El Hangar» se hizo la hora de comer y nos dirigimos al despacho de Isak donde una de las dos grandes mesas de comedor que tiene la estancia siempre está puesta. ¿El motivo? Los ocho directivos de Mango comen juntos a diario, o por lo menos lo hacen todos los que estén ese día en Barcelona.

De esta forma, explica Isak, todo el mundo se entera de primera mano de lo que hace el otro y valora mejor su esfuerzo. Los ocho magníficos son Damián Sanchez, Nicolás Olive, Daniel López, Salvador Valles, Isak Halfon, Enric Casi, Nahman Andic e Isak Andic. Ellos llevan las riendas de la otrora modesta marca que comenzó con una tienda en el Paseo de Gracia de Barcelona en 1984 y hoy se ha convertido en un gigante de la confección textil española que factura en el extranjero el 77% del total.

Nosotras no comimos en la mesa de los «ocho magníficos» sino en otra al lado del gran ventanal del despacho y disfrutamos de un menú sano y riquísimo elaborado en la pequeña cocina de la estancia por un chef que trae el solomillo de San Sebastián y el pescado fresco cada día.
Isak se cuida mucho, hace deporte a diario, y se alimenta básicamente de pescado y verdura.
Para trabajar, en su día a día, cuando está en «El Hangar», no se sienta en su enorme despacho, sino en un puesto discreto en una de las larguísimas salas de diseño, frente a un ordenador y rodeado de otros empleados. Así pasa desapercibido y se entera de lo que se cuece.
Es un gran conversador, un hombre activo e inquieto, que sigue maravillándose con modestia de lo que Mango ha conseguido. Y se ve que sigue disfrutando enormemente con la tarea.
4 Comentarios
1. SARA* | Diciembre 3, 2009 at 8:55 pm
Tuve el placer de realizar mis practicas en mango, y si un trato muy familiar. Gran empresa y me encanta su ropa y va a más.
2. Claudia | Diciembre 4, 2009 at 3:40 pm
Marta!!! me ha encantado este post pero tengo un problemon q no tiene nada q ver con esto! tiene q ver con el elle de diciembre! desde el dia q salio a la venta este numero he estado llendo casi todos los dias a diferentes kioscos para comprarmela pero ¡NO ENCUENTRO LA EDICIÓN ESPECIAL! He preguntado por lo menos en cinco sitios distintos incluido un opencor q normalmente tienen de todo pero me dicen que no tienen ni idea.
A ver si me puedes ayudar. Soy de Valencia.
Te lo agradecería infinitamente!
Tambien, ya que estoy, te queria preguntar si los contenidos de la revista de tapa dura y los de la normal son los mismos
Muchas gracias
1 beso
3. marta michel | Diciembre 7, 2009 at 5:44 pm
Hola claudia
Este año, el ejemplar de tapa dura no está a la venta en los kioskos. Llama por teléfono a la redacción de ELLE (en la revista tienes el número) y pregunta por ella porque hay forma de conseguirla.
Los contenidos son idénticos. Sólo que el ejemplar de tapa dura tiene auténticas piezas de Swarovski en el logo. Es un ejemplar de coleccionista.
Un beso
Marta
4. Claudia | Diciembre 17, 2009 at 10:48 pm
Gracias Marta!! Perdona por tardarte en contestar
Al final me puse en contacto via email con una chica de Elle y quede con ella que me llamarian por telefono pero por culpa de mi impaciencia he acabado comprandome la edicion normal antes de que me la quitaran de los kioscos!!jaja Pero gracias de todos modos por tu ayuda
Por cierto, nos debes un post contandonos todas las anecdotas de la portada!! que dijistes que en cuanto se desbelara quien era la chica de la portada nos contarias todo sobre la sesion de fotos accidentada!!
Un beso
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